Mateo 23, 1 – 12

Hoy Jesús nos invita a ser CRISTIANOS COHERENTES. Nuestro pensar, sentir, actuar y decir deben estar todos ORIENTADOS HACIA CRISTO, hacia su reinar. Nuestro compromiso debe ser uno: ser Cristianos no se puede limitar a ritos, ser Cristianos implica una profunda convicción que nos lleve a una cotidiana acción, ser cristiano para el otro, ser cristiano para mi prójimo, esforzarnos cada día por parecernos más a Cristo en su ACTUAR, así como dice el proverbio conocido ya “obras son amores y no buenas razones”. El Evangelio nos invita, entonces, a demostrar nuestro SER CRISTIANOS a través de las obras. No “decir y decir y actuar poco” como los fariseos, nuestras obras orientadas hacia el prójimo se hacen solo para que sean vistas por los ojos de Dios, no buscar aparecer a los ojos del mundo, “ser a los ojos del mundo”, sino ser a los ojos de Dios.

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Mateo 5, 43-48

El amor de Dios es un amor perfecto, sin medida, desinteresado. Hoy el Evangelio nos invita a tener una actitud como la de Jesús, un amor a todos por igual. Dios nos invita a “amar a nuestros enemigos”, orar por ellos. Todos somos hijos de Dios y debemos ver en el otro el rostro de Cristo, y tratar al otro como al mismo Señor. No podemos amar al otro si no estamos cerca de Dios que es la fuente del amor: la oración, lectura espiritual y sacramentos, son elementos que nos fortalecen, nos ayudan a estar cerca.

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