Significado bíblico del hombre

Continuamos con estos textos sobre antropología teológica. En el texto anterior hablábamos sobre La Finalidad salvífica de la creación. Hoy hablaremos sobre el significado bíblico del hombre. Recuerda que nuestro compromiso como bautizados, además de otras tareas y obligaciones, es la de continuar durante toda nuestra vida una sólida formación en el conocimiento de nuestra fe.

Imagen de: https://pixabay.com/es/hombre-antigua-pescador-retrato-415552/

En el Antiguo Testamento

El hombre es el proyecto de Dios por excelencia, “entonces dijo: Ahora hagamos al hombre a nuestra imagen” Génesis 1, 26, el hombre no fue simplemente creado y arrojado al mundo como dirían algunos filósofos, arrojado a su suerte, “miren, a ustedes les doy todas las plantas de la tierra que producen semillas, y todos los árboles que dan fruto. Todo eso les servirá de alimento” Génesis 1, 29. Nuestro Dios es un Ser personal, “No tengas miedo, pues yo estoy contigo, no temas, pues yo soy tu Dios” Isaías 41, 10, que ha mantenido una relación con el hombre desde su misma creación hasta la actualidad, es un Dios actual y actuante, que se hace presente, que se encarna para estar cerca.  Si se mira la concepción de Dios en el hombre de a pie en la actualidad, es un “ser superior” es el “creador del cielo y de la tierra”, pero poco se entiende de ÉL común como un SER PERSONAL, en el caso concreto del Antiguo Testamento, “el hombre israelita capta el actuar de Yahveh por experiencia y toma conciencia de él en la percepción misma de sus justas aspiraciones”(Baena, 1983), un Dios personal, que crea al hombre para la salvación y vida eterna.

El hombre israelita es el “elegido” de Dios, un Dios que tiene como plan para el hombre la salvación, elección y creación (Baena, 1983), un Dios que acompaña las necesidades del hombre y las suple.

“El Antiguo Testamento considera también al hombre en su dimensión social, como perteneciente al pueblo elegido. Sin embargo, la cuestión decisiva para el conocimiento del hombre como pueblo y como individuo es su relación con Dios. La fidelidad del Dios viviente asegura a los justos no sólo los bienes temporales, sino sobre todo la salvación definitiva de la caducidad y de la muerte” (Mercaba, n.d.)

Dios es la razón de ser del ser humano, debe ser su referente, su horizonte de vida, pues de Dios venimos y hacia ÉL vamos. Caminamos por este mundo que hizo para nosotros hacia el encuentro definitivo con el Padre. Ser imagen y semejanza de Dios significa vivir de acuerdo al plan que Dios tiene para el hombre: LA SALVACIÓN. El hombre hecho a imagen y semejanza es capaz de Dios, pero también es libre de elección, el proyecto de Dios para el hombre no es una imposición, es UN DON.

“El hombre como imagen y semejanza de Dios indica que hay una especial vinculación y relación entre Dios y el hombre. El hombre es cercano a Dios, es su representante ante las demás criaturas, que somete y domina por esa semejanza con la divinidad” (Desconocido, n.d.). Somos semejanza de Dios en la medida en que abrimos nuestro ser a su presencia, a su acción. El ser humano, el hombre, debe reconocerse primero criatura, necesitado (nefes), después pecador, por su fragilidad humana (basar), como capacidad (corazón, leb) para decir SI o NO al llamado de Dios (libertad), a medida en que el hombre da una respuesta afirmativa a la invitación que tenemos todos a la santidad, es capazen l de ser semejanza de Dios. Reconocerse no como un ser inmortal, sino contingente, que viaja en la vida de regreso a la casa del Padre.

El hombre aparece, entonces, como una realidad contingente y bastante compleja que el lenguaje logra describir a través de diferentes términos en el antiguo testamento, no un ser humano arrojado a la nada, como dirían algunos filósofos, sino un ser humano hecho para la vida, pero con sentido de trascendencia, con una meta, con un fin: el encuentro definitivo con el padre de quien todo le viene (ruah).

En el Nuevo Testamento

El hombre, en sentido bíblico, se entiende siempre como un ser dependiente de su creador. Así, por ejemplo, en el nuevo testamento se enfatiza en la figura de ser “hijos de Dios”, siendo esta una invitación constante para ser como niños a los ojos de Dios, como aquel bebé de pecho que se alimenta de su madre, así nosotros estamos invitamos siempre a ser alimentados por la Palabra de Dios, a hacer de Jesús Cristo el mismo alimento de nuestra vida, tanto así que se hizo pan para nosotros.

Pero no se trata de un hijo directo de Dios, somos hijos de Dios en Jesús, hijos adoptivos de nuestro Padre, por medio de Cristo que dio su vida por nosotros, para salvarnos de la muerte (pecado) y llevarnos a una vida nueva, una vida en Cristo resucitado.

Esta dinámica de ser “hijos de Dios” no es simbólica, es real. Dios, a través de su Hijo Jesucristo busca hacernos parte de su familia, de la gran familia trinitaria (Padre, Hijo, Espíritu Santo), Él mismo hizo un pacto con los hombres, sellado de manera definitiva con la sangre de su hijo unigénito, para que todos nosotros seamos uno, “para que todos ellos estén unidos; que como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, también ellos estén en nosotros” (Juan 17, 21).

Ser miembros de la familia depositaria nos permite, al igual que en el Antiguo Israel gozar de una serie de bendiciones, pero también nos implica vivir bajo unas normas, la misma Ley entregada por Jesús a Moisés, y que llega a su plenitud con Jesucristo, debe ser nuestro derrotero de vida.

El hombre, que busca salvarse, necesita de los demás para tal propósito, el hombre es medio para que el hombre alcance la salvación, cuando vemos en el otro el rostro de Cristo y actuamos en consecuencia, estamos siendo semejanza de Dios. este proyecto de salvación, entendido como proyecto de amor se vive en familia, al igual que Dios es familia en su estructura trinitaria, el mismo hombre está llamado a ser familia a imagen y semejanza de Dios, no solo hacer parte de su gran familia trinitaria, sino también a vivir su vocación al amor en LA FAMILIA, hombre y mujer, hijos, o en el caso de la vocación sacerdotal su comunidad, su parroquia, la iglesia para todos, estas son familias donde el hombre realiza su proyecto de vida DE AMOR, dado por DIOS como un don.

Con la venida de Jesucristo la concepción de hombre como imagen y semejanza de Dios planteada desde el Antiguo Testamento llega a su plenitud, ahora es el mismo Dios hecho hombre, encarnado, quien nos transmite la palabra del Padre, nos comunica su reinar.

El hombre de la nueva Alianza, sellada con la sangre del cordero inmolado, Jesucristo nuestro Señor y Salvador, es un HOMBRE NUEVO, es un hombre que debe nacer del agua y del Espíritu, la condición de ser hijos de Dios de la cual se habló unos párrafos atrás llega a su plenitud con el bautismo,

“Había entre los fariseos un hombre llamado Nicodemo, magistrado judío.  Fue éste donde Jesús de noche y le dijo: «Rabbí, sabemos que has venido de Dios como maestro, porque nadie puede realizar las señales que tú realizas si Dios no está con él.»  Jesús le respondió: «En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de lo alto no puede ver el Reino de Dios.»  Dícele Nicodemo: «¿Cómo puede uno nacer siendo ya viejo? ¿Puede acaso entrar otra vez en el seno de su madre y nacer?»  Respondió Jesús: «En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios.  Lo nacido de la carne, es carne; lo nacido del Espíritu, es espíritu. 7 No te asombres de que te haya dicho: Tenéis que nacer de lo alto.  El viento sopla donde quiere, y oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así es todo el que nace del Espíritu.»” (Juan 3, 1-8)

Esta condición del hombre nuevo, que comienza con el bautismo, con Jesucristo, es una invitación de Dios que requiere una respuesta personal, una respuesta denominada como FE, también como CONVERSIÓN, dejar atrás el hombre viejo, esclavo del pecado, de la oscuridad, ahora hijo de la luz, dejar atrás la condición de hombre carnal, para llegar a vivir según el Espíritu,

“que es lo que caracteriza la nueva humanidad nacida de la obra salvífica de Jesús. Por tanto, hombre viejo, hombre carnal, significa genéricamente el que vive según el orden de la naturaleza, también según los criterios religiosos vigentes antes de la venida de Jesús. Así Pablo puede confesar que, una vez conocido Cristo, todo lo anterior lo «tiene por basura» y «pérdida» (Flp 3,7-8). Hombre viejo es una forma de ser y comportarse, de relacionarse con todo, Dios y las criaturas, no según la verdad ni en libertad, sino posesivamente” (Mayoral López & Herráiz García, n.d.)

A manera de conclusión es importante destacar algunos elementos de la antropología Paulina:

  • San Pablo contrasta la naturaleza del hombre viejo con la naturaleza del hombre nuevo, de la vieja creación con la nueva creación, “De nada vale estar o no estar circuncidados; lo que sí vale es el haber sido creados de nuevo” (Efesios 6, 15).
  • Además se establecen diferencias entre aquella naturaleza interna (espiritual) y la naturaleza externa (material), “pues aunque por fuera nos vamos deteriorando, por dentro nos renovamos día a día” (Efesios 3, 16).

REFERENCIAS

Baena, G. (1983). La percepción de la dimensión del hombre en el Antiguo Testamento. Theologica Xaveriana, (69), 243–260. Retrieved from http://theologicaxaveriana.javeriana.edu.co/edicion.php?Ed=143&Cn=5

Desconocido. (n.d.). Curso de teología. Retrieved from http://www.geocities.ws/cursoteologia/teologiaDogmatica.html

Mayoral López, J. A., & Herráiz García, M. (n.d.). Hombre nuevo. Retrieved from http://www.mercaba.org/Catequetica/H/hombre_nuevo.htm

Mercaba. (n.d.). Hombre. Retrieved from http://www.mercaba.org/VocTEO/H/hombre.htm

 

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s